Guillermo, de la pala al trading.


Por: Ronald Torres Mejia - 27/01/2017

Si a un obrero le mencionan el término “stop de protección” seguramente imagina una malla de seguridad  para construcciones, pero no es el caso para Guillermo Umpierrez, un Uruguayo de 23 años que desde hace un tiempo alterna su empleo como albañil en la capital de su país, Montevideo, con el apasionante mundo del trading.

Hace 4 años Guillermo se encontraba desempleado, un día leyó una nota en un periódico local acerca del trading, “¿trading?”,  le llamo la atención que hablaban de inversiones en la bolsa de Nueva York, además ofrecían planes de formación para invertir en futuros, “¿futuros?”, decidió investigar más del tema pero sus ilusiones de ser inversionista de la bolsa Nueva York, duraron tanto como dura un merengue en la puerta de una escuela, se vino abajo al enterarse el dinero que necesitaba para capacitarse y después el mínimo capital para comenzar a invertir en bolsa, 5.000 dólares.

Fue hasta casi dos años después en los que Guillermo había desistido de la posibilidad de vivir de las inversiones bursátiles, y trabajaba como obrero de la construcción,  cuando comenzó a seguir a un trader que publicaba todos los días un resumen con su operativa, hablaba de una tal “LOCA “ que le daba muchas ganancias, hasta ese momento era un completo ignorante del trading, comenzó a leer varios libros de finanzas personales entre los que destaca a su autor favorito Robert Kiyosaki, así fue como adquirió la clara idea de ser libre financieramente y que el trading le iba a dar esa posibilidad.

“Ronald, cuando hablé contigo y me contaste la diferencia entre futuros y CFDs que se podía empezar con 1.000 dólares salí prácticamente corriendo a contarle a mi novia que me iba a dedicar al trading jajaja para ella es chino mandarín”,  mencionó entre risas Guillermo en una conversación hace poco.

Guillermo se puso la meta de comenzar a invertir en una cuenta real en un año, le tomó un año y dos meses, ahorró durante seis meses para comprar su equipo que consta de 4 monitores. Para operar como un profesional se tuvo que privar de muchas cosas, sabía que el sacrifico tendría su recompensa  Porque  tenía un plan, una meta, un sueño por cumplir, adquirió planes de entrenamiento  en la escuela del trader dirigidos a personas como el, de clase media, practicó mucho en cuenta demo, se enfrentó a los gigantes que tiene el trading, (el miedo, la indisciplina, las pérdidas, la cordura, sí, porque para ser trader se necesita estar medio loco y tener mucha pasión) y los  derrotó uno a uno.

Actualmente, Guillermo asiste todos los días al aula de trading en vivo, ya está en una cuenta real y tiene consistencia. Aún sigue trabajando en la obra, tiene la fortuna que le permiten salir hacer trading un par de horas en la mañana, en dos meses la construcción se termina, y como dice el: “seguiré solo con esto porque de algún lugar tengo que sacar para pagar las cuentas y que mejor hacer lo que a uno le gusta para ganar dinero”.


5 Comentarios

  1. Quanto dice:

    Estas son las cosas por las que digo que el trading vale la pena, nos lleva al límite y hace que nos convirtamos en la mejor versión de nosotros mismos.
    Felicitaciones Guillermo y éxitos en este complejo pero apasionante mundo de las inversiones.

  2. Carlos Gonzalez dice:

    Claro ejemplo que las cosas con sacrificio y compromiso se pueden lograr. Felicitaciones Guillermo a seguir remando.

  3. Cristy dice:

    La gente exitosa hace de las oportunidades un descubrimiento , una busqueda y un elemento escencial que no se puede dejar ir, para convertirlas en herramientas de generación de cambios para los demás. Felicitaciones @escueladeltrader.

  4. juan dice:

    felicitaciones todo un ejemplo,,,,exito y para adelante,,,,,

  5. Yudel dice:

    Muchas felicidades a Guillermo y a la escuela del trader, estos testimonios sirven de motivación para toda la comunidad para no aflojarle y seguir con nuestro objetivo.

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